No me quería… hoy ¡me amo!

¡Hola hola!

Espero que estés muy bien.

Ahhh febrero, me gusta mucho porque es un mes que nos recuerda e invita a traer más amor a nuestras vidas.

Trabajar, nutrir y cultivar el amor en nuestras vidas nos lleva a que el día a día sea más llevadero además de dar una intención y enfoque al despertar.
Este año me he retado mucho ¿qué tipo amor estoy construyendo para mí? Porque el amor que alguien más nos da puede ser y sentirse genial pero he aprendido que el amor que me doy y construyo todos los días es el más importante y que además es el único que puedo controlar y depende de mí.

Te cuento un poco mi historia de Amor Propio…

Para serte muy honesta mi concepto del amor en general fue construido fuertemente con la imagen y aprendizajes de las novelas dramáticas mexicanas, de los cuentos de disney donde la princesa tenía que ser rescatada por su príncipe azul de la desdicha y de la bruja malvada para ahora sí tener su final feliz por siempre.

¿Cómo se traduce esto en la vida real? Aprendí a que el amor real debía venir de afuera, que necesitaba que alguien me amara para ser feliz, quería que me salvara/rescataran y que sólo así la vida podría ser mejor y sólo así podría tener mi final feliz por siempre.

Durante mi adolescencia e inicios de la vida adulta me la pasé buscando la aprobación de los demás, además solía pensar que tenía que ser delgada, bonita y perfecta para tener una vida feliz y para que los demás me quisieran.
Recuerdo perfecto que en la preparatoria tuve unas amigas que me citaban en un lugar sólo para decirme lo mucho que valía aún cuando estuviera gorda, recuerdo que realmente se esforzaban para que yo cambiara y aunque ahora agradezco este gesto, me hacían sentir sumamente incómoda porque parecía que veían en mí muchas cualidades que yo jamás había notado; esto también me enojaba  mucho porque pensaba ‘qué fácil para ellas decir eso’, qué fácil sonaba el decir ‘ámate y acéptate como eres’ como si por arte de magia pudiera cambiar el rechazo interno que aprendí a repetir desde niña.

Y así puedo seguir y contarte por cada temporada lo mucho que me rechazaba y lo poco que me quería pero será repetirte lo mismo. Todo cambió realmente hasta que decidí hacerlo. Hace alrededor de 10 años que acepté el hecho que estaba gorda, dejé de verlo como un impedimento para ser feliz y empecé a verlo como un hecho que puedo cambiar y que la felicidad y el amor no dependen de esto. El peso varía día a día y en la vida el cuerpo cambia pero el amor incondicional a mí misma no.

Otro cambio grande ha pasado recientemente y quiero compartirlo porque WOW ha sido un cambio de 180° en mi vida y se trató de empezar a conocerme. Acepto que profundamente me daba miedo pasar tiempo conmigo y le sacaba la vuelta porque temía lo que pudiera encontrar. Poco a poco, empecé a conocer y dominar mis gustos, a poner límites, a decir que no, a procurarme y mostrarme amor incondicional todos los días.

Después de toda la historia (gracias por leer 💖) te puedo recomendar 3 acciones que harán que tu Amor Propio aumente:

1. Aceptar la realidad.

Es de los pasos más fuertes pero también de los más poderosos para aumentar el amor que sentimos. Aceptar el pasado y el presente con comprensión y cariño para cambiar mi futuro.

Porque acepto que no puedo cambiar el hecho que pasaba 5 horas frente a la tele y que esto me hizo tener ideas distorsionadas sobre el amor propio y de los demás, pero sí puedo cambiar la manera en que lo veo ahora y decidir amarme todos los días incondicionalmente.

2. Amor incondicional.

Así como podemos ser capaces de tolerar o comprender acciones de nuestra pareja que no siempre nos encantan (que no violentan claro) o que también no siempre nos puede parecer atractiva, así pero contigo.

No siempre te vas a sentir a gusto con tu cuerpo, no siempre vas a tomar las mejores decisiones, pero aún así el elegir amarte por sobre todas las cosas, eso es amor incondicional. Amor propio incondicional.

3. Me amo todos los días.

Decido amarme racional y pasionalmente todos los días hasta los días malos, los días retadores, me enfoco en encontrar aquello que disfruto de mí, en pasar tiempo conmigo, en conocerme, procurarme.

Casarme contigo, prometerte amarte en las buenas en las malas, en la salud y en la enfermedad hasta que la muerte llegue.


Gracias por llegar hasta aquí, prometo escribir más seguido. Este tema no me costó trabajo desarrollarlo porque te prometo que está fresco en mi vida, por último, te deseo salud, amor y paz. No necesitas más.

Ámate con pasión, compromiso y amistad. 💖 💖  ¡Feliz día!

Un comentario en “No me quería… hoy ¡me amo!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s